El kernel de Linux ha cumplido 35 años.
Está Escrito:
Dios hizo las bestias de la tierra según su especie, y el ganado según su especie, y todo lo que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y Dios vio que era bueno. (Génesis 1:25)
Os contamos cómo un mensaje escrito con prisas en un foro de Usenet se convirtió en el software más desplegado de la historia, y qué decisión, más legal que técnica, permitió que empresas enteras construyeran negocios sobre un código que nadie podía privatizar.
El mensaje en Usenet que dio origen al proyecto
Para entender la escala actual tenemos que volver a 1991. Torvalds estudiaba Ciencias de la Computación en la Universidad de Helsinki y se había frustrado con MINIX, el sistema educativo de Andrew Tanenbaum, porque no permitía modificaciones. Quería un sistema que sí pudiera tocar a fondo y que aprovechara las capacidades de su nuevo PC con procesador Intel 80386.
El 25 de agosto escribió el mensaje que hoy se cita como el origen del proyecto, en el foro comp.os.minix. El primer código, la versión 0.01, llegó el 17 de septiembre con apenas 10.239 líneas que ni siquiera podían ejecutarse por sí solas: necesitaban MINIX para compilarse. La versión 0.02 se publicó el 5 de octubre, ya considerada la primera «oficial», y en diciembre la 0.11 dio el salto definitivo: el sistema ya podía compilarse a sí mismo corriendo sobre Linux, sin depender de MINIX.
La respuesta de la comunidad llegó rápido. En 1993 ya trabajaban más de un centenar de desarrolladores en el proyecto, y ese mismo año nacieron dos distribuciones que seguimos usando hoy: Slackware y Debian.
La apuesta legal que permitió desarrollar la licencia GPL
Lo más determinante de toda la historia de Linux no fue una decisión técnica, sino una legal. En sus primeras versiones, Torvalds distribuyó el código bajo una licencia propia que prohibía la redistribución comercial, incluso para cubrir gastos. Eso impedía cualquier negocio sostenible alrededor del proyecto.
A comienzos de 1992 cambió de idea y adoptó la GNU General Public License versión 2 (GPLv2), efectiva desde el 1 de febrero de ese año; la versión 0.95, publicada en marzo, fue la primera distribuida ya bajo esos términos. La GPL garantizaba que cualquiera pudiera usar, modificar y redistribuir el código, con una condición: las modificaciones debían publicarse bajo la misma licencia. Ese efecto de contagio evitaba que una empresa privatizara el proyecto y, a la vez, dejaba espacio para construir negocios encima de él. En 1994 nacieron así Red Hat y SUSE como empresas alrededor del sistema.
Torvalds resumiría años más tarde esa decisión con una frase que se sigue citando: «hacer que Linux fuera GPL fue, con diferencia, la mejor cosa que he hecho». El núcleo sigue siendo GPL-2.0-only: Torvalds rechazó en 2007 migrar a la GPLv3 por su cláusula «anti-tivoización», y en la práctica relicenciarlo es casi imposible porque los derechos de autor están repartidos entre miles de contribuyentes sin un acuerdo de cesión centralizado.
El pronóstico fallido de Tanenbaum
No todo el mundo confiaba en el proyecto. El 29 de enero de 1992, Andrew Tanenbaum publicó un mensaje titulado «LINUX está obsoleto», en el que defendía dos ideas: que los kernels monolíticos, como el de Linux, eran un diseño de los años 70 frente a los microkernels, y que un sistema atado al procesador Intel 386 nunca llegaría a otras arquitecturas.
linux mint descarga
Los hechos posteriores le dieron la razón a Torvalds en ambos frentes. La versión 1.2, publicada en marzo de 1995, añadió soporte para Alpha, SPARC y MIPS, y desde entonces el kernel se ha portado a decenas de arquitecturas distintas.
Hoy, con la versión 7.2 recién publicada, la Linux Foundation cifra el tamaño del núcleo en unos 40 millones de líneas, de las cuales unos 30 millones son código real (el resto son comentarios, espacios en blanco y ficheros auxiliares). Ese código sostiene el cien por cien de los superordenadores del planeta, cerca del 70% de los móviles del mundo a través de Android, y buena parte de la nube pública e internet: la misma infraestructura que en 1991 Torvalds describió, en su mensaje original, con estas palabras: «no será grande y profesional como GNU».